Pinturas de la Posmodernidad

Pinturas de la Posmodernidad

Qué raro esto de la posmodernidad y los adelantos tecnológicos! Confunden a cualquiera...bah, por lo menos a mí me confunden, me divierten y al mismo tiempo me asustan. Cuando miro y observo cómo nos comportamos me acuerdo de mi viejo y mis épocas de niño (alguna vez lo fui sí). Porque también cuando era chico había cosas que me asombraban o llamaban la atención. Recuerdo cómo conocí al loco Tití. Caminaba con mis viejos por el centro de la ciudad y de golpe, detrás de un árbol salió este Tití simulando andar a los tiros...hablaba y le gritaba a los imaginarios cowboys con los que se enfrentaba...jugaba, se divertía y tenía calculo unos cuarenta y pico o más. Recuerdo que me reí y mi viejo me dijo; no te rías de Tití, es un loco, pero es bueno. Y así, durante muchos años lo vi reír, hablar y jugar solo, allí en la plaza de la ciudad...y me acuerdo de Armandito, con una severa discapacidad se manejaba solo, y también hablaba solo. Y entonces recordaba lo que me había dicho mi viejo: No te rías, es un loco, no es malo, no se da cuenta lo que hace...y así pasaron muchos años hasta que emigre de la ciudad y les perdí el rastro. Ahora a lo lejos y con el tiempo me doy cuenta que formaban parte del paisaje de la ciudad...eran locos, pero no por decisión propia. 

 Siempre me quedo esa imagen y por lo tanto, cuando por cualquier calle veía a una persona hablar sola me decía para mi mismo: ah, es un loco! La posmodernidad nos trajo el cd, el celular, el mp3, los auriculares y demás periféricos que supuestamente nos facilitan la vida...y nos "comunican"...y otra vez la vieja imagen vuelve a mi memoria, gente que habla "sola" por la calle, canta "sola" por la calle, y hasta baila "sola” por la calle. 

Entonces comienza mi gran duda. Estos no son los locos de los que hablaba mi viejo. Porque parece que hablan o cantan solos, pero no. A través de esos adminículos que se cuelgan y enganchan en los oídos hablan con otro por el “celu”  y cantan o bailan al son de la música que escuchan...Ahora no se si llamarlos "locos". Locos eran los de antes, los que jugaban y hablaban con personajes imaginarios, pero reales en su mundo. 

Los de ahora no son locos, no. Sería descalificar a aquellos locos de antes. Estos en realidad están o casi, al menos, alienados. 

Los ha observado Ud? Cruzan las calles como autómatas hablando por su celular o escuchando su música favorita...para ellos el otro no existe. Los vio subir a un micro o al subte? Es curioso. Se toman del pasamanos, y siguen el ritmo de vaya uno saber que están escuchando y menean la cabeza, gesticulan con los párpados, se golpean una pierna con la palma de la mano si es que no llevan una "laptop"...si llegan a ir acompañados de una dama o viceversa utilizan el hombro de su pareja para apoyar su cabeza y seguir en los suyo...generalmente cuando llegan a destino, el otro, el acompañante le sacude el saco, la camisa o lo que tenga a mano avisándole que ha llegado, y se pierde por la salida del mismo modo que subió... no hay manifestación o tumulto que los saque de su adormecimiento posmoderno. 

 Curioso, muy curioso! Se le ha ocurrido preguntarles algo. Por ejemplo, si va en subte preguntarle: Congreso, es la próxima? Si alcanza a darse cuenta que le ha hablado, se retira el adminículo de su oreja y oído, frunciendo el pómulo y achicando suavemente alguno de sus ojos, sin hablar parece decirle: "Cómo "men"? Congreso, me dijiste...no sé...dónde estamos?...y mira y gira su cabeza para todos lados intentando ubicarse en un lugar del que apenas se dio cuenta real cómo llegó. Curiosa esta posmodernidad, nos ha generado tanto instrumental comunicacional que nos ha obturado la comunicación y nos ha robado la palabra...esa genialidad genética que poseemos para reconocernos a través del habla con el otro. 

 Ahhh...aquéllos loquitos de antes!!! Cuánto amor irradiaban sus ojos, cuanta inocencia conjugada en esa mente perdida por esas cosas del destino. 

Ahhhh, estos alienados de ahora!!!...cuánto vacío expresan sus ojos, cuanta comunicación bloqueada en esa mente invadida masivamente por la posmodernidad. 

Entiendo, o creo entender cómo funciona este mundo...pero créame, cuando veo a los arquetipos de la posmodernidad hablando "solos" por la calle, no puedo dejar de recordar lo que decía mi viejo, y aunque sé, y ya entendí que no es lo mismo, igualmente no me río...simplemente me da nostalgia aquel mundo que conocí de chico. 

Como ha sabido expresar Castoriadis, el posmodernismo es el reino del conformismo generalizado, de la banalidad, del pensamiento débil. 

Y entonces, recordando a aquellos "locos" por decisión divina..., me convenzo que el posmodernismo ha generado por la glorificación del consumo desenfrenado, a estos "alienados" por decisión propia. 










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