Donde hay amor, se acuna la vida
La fecundidad es un don que no se ciñe exclusivamente a la posibilidad de procrear, sino al amor que une al hombre y la mujer y lo derrama con el corazón abierto en quien es aceptado como su hijo y lo sostiene a través de la vida, y aún más allá de ella. El lenguaje del amor que es compromiso y sacrificio, también es alegría y realización personal. Allí, donde hay amor, se acuna la vida.