Enseñar lo que se ama



Yo no creo que deba volver infantiles las cosas que presento a los niños. Yo respeto a los niños y ellos me comprenden. No se puede enseñar más que aquello que se ama; vale más callarse cuando no gustamos de lo que estamos enseñando. Así pues, no debemos enseñar más que aquello que guarda para nosotros un cierto misterio. Yo se los he dicho a mis amigos matemáticos; no enseñarán bien la tabla de multiplicar más que si le tienen cariño. Y sin duda hay quien siente amor por ella. Para mí, la tabla de multiplicar está inscrita en los pétalos de las flores y en las nerviaciones de las hojas; sin saberlo, las mariposas la transportan en sus alas. Yo les he dicho esto a mis amigos los profesores de matemáticas, proponiéndoles que sacasen partido de ello en sus enseñanzas, y ellos, alzando los hombros, han tratado estas ideas de lunáticas; sin duda no son poetas como yo no soy matemático. Y, a pesar de todo, yo sigo convencido de que un hombre no enseña bien más que lo que tiene para él poesía.Rabindranath Tagore

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